{"id":4632,"date":"2020-01-28T12:26:00","date_gmt":"2020-01-28T15:26:00","guid":{"rendered":"http:\/\/52.255.179.21\/?p=4632"},"modified":"2020-03-16T11:46:13","modified_gmt":"2020-03-16T14:46:13","slug":"gardel-en-mar-del-plata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/?p=4632","title":{"rendered":"Carlos Gardel en Mar del Plata"},"content":{"rendered":"<h2>SUCESO GARDELIANO N\u00b012 &#8211; 28\/01\/2020<\/h2>\n<h1><span style=\"color: #ff9900;\">CARLOS GARDEL EN MAR DEL PLATA<\/span><\/h1>\n<h1>Mar del Plata fue fundada con su nombre actual el 10 de febrero de 1874 por Patricio Peralta Ramos, Dicen que su fundador dio ese nombre al primitivo pueblo, llamado \u00abPuerto de la Laguna de los Padres\u00bb, ubicado dentro de una estancia de su propiedad, porque \u00e9sta se encontraba sobre el oc\u00e9ano, para diferenciarla de la zona del \u201cR\u00edo de la Plata. Ese mismo d\u00eda, el gobernador, Mariano Acosta, reconoce oficialmente el nombre.<\/h1>\n<p>En 1877, el poderoso influjo multiplicador de Pedro Luro sobre la econom\u00eda local impulsa un verdadero emporio integrador de las actividades agr\u00edcolas y ganaderas con la de servicios.<\/p>\n<p>La llegada del ferrocarril, el 26 de septiembre de 1886 dio enorme impulso a la zona.<\/p>\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image alignfull size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"637\" height=\"424\" src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Mardel-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4688\" srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Mardel-1.jpg 637w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Mardel-1-360x240.jpg 360w\" sizes=\"(max-width: 637px) 100vw, 637px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde entonces, Mar del Plata fue elegido por las familias aristocr\u00e1ticas como un balneario de \u00e9lite. Las familias adineradas tomaban sus vacaciones en la ciudad llevando consigo un nutrido personal dom\u00e9stico y permaneciendo en ella desde el mes de noviembre hasta Semana Santa; lo cual gener\u00f3 que al lado de la sociedad que resid\u00eda permanentemente en la ciudad, se fuera gestando otra de car\u00e1cter \u00abtemporario\u00bb producto de la afluencia de veraneantes al sector balneario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> La construcci\u00f3n del Casino Bristol y las Ramblas desat\u00f3 una sucesi\u00f3n de temporadas exitosas y las caracter\u00edsticas econ\u00f3micas de los veraneantes que llegaron a Mar del Plata, incrementaron la construcci\u00f3n de lujosos hoteles.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n<p>Con el tiempo, muchas de las ricas familias que disfrutaban de las temporadas marplatenses, comenzaron a edificar sus villas de verano, verdaderas mansiones que compet\u00edan en belleza y suntuosidad.<\/p>\n<p>En los hoteles se realizaban banquetes y bailes a los que no pod\u00edan dejar de asistir aquellos integrantes de la elite porte\u00f1a, que quer\u00edan figurar y surgieron clubes que se diferenciaban socialmente. As\u00ed, el Club Mar del Plata y m\u00e1s tarde el Ocean o Golf Club fueron destinados a una elite que se trasladaba al balneario durante las semanas m\u00e1s calurosas del verano.<\/p>\n<p>El Club Mar del Plata fue una instituci\u00f3n muy representativa de la etapa de la ciudad como balneario exclusivo de las clases altas de Buenos Aires a comienzos del siglo XX, pero comenz\u00f3 a abrirse a las clases alta y media en 1912. Su edificio, construido en pleno centro urbano y frente a la Rambla Bristol y la costa, pas\u00f3 a manos del Estado Nacional en 1948, y fue destruido en un incendio en 1961. Luego de la tragedia, la manzana que ocupaba el club no volvi\u00f3 a ser edificada y actualmente es una plaza.<\/p>\n<p><\/p>\n<h1>1916<\/h1>\n<p>Mar del Plata y su vida social se convirtieron en un polo de atracci\u00f3n permanente para las compa\u00f1\u00edas art\u00edsticas y tambi\u00e9n para el d\u00fao Gardel \u2013 Razzano, cuya fama se hab\u00eda extendido m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de Buenos Aires.<\/p>\n<p>As\u00ed relata el hecho Francisco Garc\u00eda Jim\u00e9nez:<\/p>\n<p><em>\u201cEn febrero de 1916 se presenta el d\u00fao en el balneario que aspira seriamente a ser el primero del continente y que un cuarto de siglo despu\u00e9s &#8211; asolada Europa por la segunda conflagraci\u00f3n del siglo<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; lo ser\u00e1 del mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Por ese entonces hace tres a\u00f1os que ha desaparecido la antiest\u00e9tica pero heroica rambla de madera. dando paso a la de material con sus airosas c\u00fapulas. (Sic tr\u00e1nsit&#8230; Sobre los escombros de \u00e9stas se alz\u00f3 luego esa enorme f\u00e1brica de ilusiones y desenga\u00f1os que a todos nos cobra cara la visita&#8230;)<\/em><\/p>\n<p><em>La bolita diab\u00f3lica, en 1916, rueda y brinca en el viejo Club Pueyrred\u00f3n, de la calle San Mart\u00edn.<\/em><\/p>\n<p><em>Los m\u00e1s sonoros apellidos de la Rep\u00fablica est\u00e1n registrados en el libro de entradas del hotel Br\u00edstol. Y la colonia veraneante, compuesta casi enteramente por esos apellidos (\u00a1O t\u00e9mpora!), se regocija con las \u201cvistas\u201d del flamante Cine de los Gl\u00fccksmann en la rambla o va al Ode\u00f3n a aplaudir a Gardel- Razzano, a la compa\u00f1\u00eda de Orfilia Rico, a la gitana bailadora Pastora Imperio y a Teresita Zaz\u00e1, aquella de los ojazos zarcos que cre\u00f3 el tipo de tonadillera ingenua\u2026 pero que no era tan ingenua para sus finanzas, porque lleg\u00f3 a ser propietaria del teatro Smart, el de la calle Corrientes y Talcahuano<\/em>.<\/p>\n<p><em>A\u00f1os m\u00e1s ac\u00e1 de esa primera temporada en la ciudad mar\u00edtima, Gardel y Razzano hicieron otras en el aludido cine Palace, de la Rambla<\/em><\/p>\n<p><em>Este local no ten\u00eda escenario. Se habilitaba un ancho entarimado, bajo la tela de las proyecciones, haci\u00e9ndole trono al canto nativo<\/em>\u2026<\/p>\n<p><em>Entreabri\u00f3<\/em><em> la rosa el broche a los besos del sereno.<\/em><\/p>\n<p><em>pa recoger en tu seno<\/em><\/p>\n<p><em>las l\u00e1grimas de la noche<\/em>\u2026<\/p>\n<p><em>El cine rebosaba de p\u00fablico selecto. Y era cosa de todos los d\u00edas ver a damas y caballeros de la sociedad, que no hab\u00edan podido conseguir plateas. sentados al borde del entarimado, rodeando a los cantores y pidi\u00e9ndoles una tras otra las composiciones predilectas\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Con su nuevo guitarrista Jos\u00e9 Ricardo, conocido como \u201cel Negro\u201d por su tez oscura, entre el I0 y el 24 febrero de 1916, los cantores criollos inauguran la temporada veraniega debutando en el Teatro Ode\u00f3n como n\u00famero de variet\u00e9s.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"373\" height=\"588\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Mardel-teatro-odeon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4698 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Mardel-teatro-odeon.jpg 373w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Mardel-teatro-odeon-228x360.jpg 228w\" data-sizes=\"(max-width: 373px) 100vw, 373px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 373px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 373\/588;\" \/><figcaption>De este a\u00f1o ser\u00eda una conocida fotograf\u00eda en la que Carlos Gardel y Jos\u00e9 Razzano aparecen paseando por la Rambla Bristol.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"574\" height=\"1024\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlos-Gardel-y-Jos\u00e9-Razzano-en-Rambla-de-Mar-del-Plata_1916-574x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4699 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlos-Gardel-y-Jos\u00e9-Razzano-en-Rambla-de-Mar-del-Plata_1916-574x1024.jpg 574w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlos-Gardel-y-Jos\u00e9-Razzano-en-Rambla-de-Mar-del-Plata_1916-202x360.jpg 202w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlos-Gardel-y-Jos\u00e9-Razzano-en-Rambla-de-Mar-del-Plata_1916-768x1371.jpg 768w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlos-Gardel-y-Jos\u00e9-Razzano-en-Rambla-de-Mar-del-Plata_1916-860x1536.jpg 860w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlos-Gardel-y-Jos\u00e9-Razzano-en-Rambla-de-Mar-del-Plata_1916-1147x2048.jpg 1147w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlos-Gardel-y-Jos\u00e9-Razzano-en-Rambla-de-Mar-del-Plata_1916-scaled.jpg 1434w\" data-sizes=\"(max-width: 574px) 100vw, 574px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 574px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 574\/1024;\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n<p>Gardel habr\u00eda vuelto a Mar del Plata reci\u00e9n en la d\u00e9cada del 20. No hac\u00eda mucho que hab\u00edan inaugurado las v\u00edas a Miramar y la estaci\u00f3n de Cargas. \u00c9l viajaba en tren desde Buenos Aires, casi siempre acompa\u00f1ado de amigos, trayendo uno o dos caballos que bajaba en la nueva estaci\u00f3n de cargas, justo frente a la entrada de aquel hip\u00f3dromo que ten\u00eda una impesionante c\u00fapula francesa.<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"308\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Hipodromo-de-Mardel-febrero-1923-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4708 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Hipodromo-de-Mardel-febrero-1923-1.jpg 567w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Hipodromo-de-Mardel-febrero-1923-1-360x196.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 567px) 100vw, 567px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 567px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 567\/308;\" \/><\/figure>\n\n\n<p>El Ferrocarril hab\u00eda extendido su ramal y la estaci\u00f3n de cargas, ligaba la actividad productiva a los centros de consumo del pa\u00eds. Hasta all\u00ed lleg\u00f3 el impenitente turfman, trayendo en un vag\u00f3n especial a los caballos de su propiedad (la Paisanita) junto a otros a quienes representaba en el important\u00edsimo Hip\u00f3dromo de la ciudad, enclavado en el per\u00edmetro que delimitaba la Avenida Juan B. Justo \u2013entonces Cincuentenario\u2013 desde Dorrego a Peralta Ramos \u2013con recodo en la Diagonal Lisandro de la Torre, \u2013por entonces llamada diagonal de los studes\u2013 y la otra por donde hoy corre la avenida de Las Olimp\u00edadas.<\/p>\n<p>El periodista Rodolfo de Paolo afirma, en un art\u00edculo que fuera publicado en la revista Club de Tango a mediados de los 90, que uno de los motivos de la proximidad de Gardel con Mar del Plata era la importante actividad turf\u00edstica que se desarrollaba en esta ciudad:<\/p>\n<p>A esta afici\u00f3n se deber\u00eda que los historiadores de Gardel no tengan registradas algunas desapariciones suyas. Quedan el misterio que cubri\u00f3 su vida&#8230; Pero en la memoria de algunos marplatenses quedaron las andanzas y los motivos que impulsaban al \u201cinoxidable\u201d a llegar recurrentemente a la ciudad que tanto lo atra\u00eda.<\/p>\n<h1>1922<\/h1>\n<p>Un art\u00edculo del periodista Rodolfo de Paolo traza una pintura de la \u00e9poca:<\/p>\n<p><em>\u201cEl tiempo pasa inexorablemente, cambiando formas y colores, transformando a las personas y las cosas. A veces pasa cruelmente, sepultando momentos que merecer\u00edan eternizarse. \u00a1Por aquel entonces, el barrio San Jos\u00e9 era tan distinto! Con las noches rumorosas, pobladas por el incesante croar de los sapos laguneros, con perfume de barrio suburbano en una ciudad especial como Mar del Plata. Tiempo de quintas y carretas, de studes y caballos, de \u00abajenjo\u00bb y \u00abpernot\u00bb en los boliches de Cabeza o Marc\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLa avenida ten\u00eda un cantero al medio\u00bb -recuerda Fortunato Longhi. El tranv\u00eda funcion\u00f3 durante un tiempo, transportando gente hacia el hip\u00f3dromo. Lo dem\u00e1s eran quintas, lagunas, corrales, studes\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Por esos a\u00f1os -d\u00e9cada del \u201820- el hip\u00f3dromo marplatense se hallaba en donde hoy se erige el mega complejo deportivo, conocido a\u00fan como Campo Municipal de los Deportes. (Hoy sede del Estadio Mundialista). Aquel circo h\u00edpico era por entonces uno de los m\u00e1s importantes del pa\u00eds y generaba a su alrededor una intensa actividad ligada al turf. Una de las aristas era la Diagonal Lisandro de la Torre, conocida en esos tiempos como la \u00abdiagonal de los studes\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cEn el barrio exist\u00edan solo dos \u201cboliches\u201d enclavados en la misma esquina de Matheu e Independencia y los dos se miraban de ochava a ochava&#8230; el de Marc\u00f3n, situado en la esquina noreste y el de Manuel Cabeza y Rufina Beramendi \u2013Bar y Almac\u00e9n El Retiro\u2013 en la suroeste. All\u00ed es donde concurr\u00edan vecinos de barrio \u2013Maffione, Llamazares, Manetti, Cuevas, Longhi\u2013 all\u00ed se realizaban tertulias literarias, entre Tom\u00e1s Ciudad \u2013el hombre que regenteaba los viveros de la calle Paso desde Espa\u00f1a a Dorrego\u2013 quien oficiaba de escritor y a veces poeta. El padre de Antonio Cuevas \u2013aquel maravilloso boxeador peso mediano que combati\u00f3 con todos los mejores de su \u00e9poca y que ser\u00eda sin dudas hoy campe\u00f3n del mundo\u2013 y que le\u00eda a los grandes de la literatura hispana y gauchesca. Siendo tambi\u00e9n concurrida por m\u00fasicos, y artistas en general<\/em>, <em>una grey particular en la que se pod\u00eda distinguir, aunque no siempre con facilidad, a literatos ignotos, gente del barrio, cantores, payadores, visitantes ocasionales, turistas raros para la \u00e9poca y personas del turf. Un abanico de bohemios\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Y entre ellos, all\u00e1 por setiembre del 22, Carlos Gardel, apareciendo de sorpresa, precedido por el rumor que desde el d\u00eda antes recorr\u00eda febril el barrio San Jos\u00e9: \u00abhoy va a cantar en lo de Cabeza\u00bb; en lo de su amigo Manuel Cabeza.<\/em><\/p>\n<p><em>La pasi\u00f3n de los burros fue el im\u00e1n que atrajo tantas veces a Gardel, por sobre sus visitas registradas como artista, hacia esta ciudad de Mar del Plata. Y especialmente a la barriada de San Jos\u00e9. Gardel viajaba desde Buenos Aires en tren, en compa\u00f1\u00eda de alg\u00fan amigo, transportando los caballos que competir\u00edan en el hip\u00f3dromo local. Caballos de su representaci\u00f3n y, m\u00e1s tarde, de su propiedad, como La Paisanita y el legendario Lun\u00e1tico.<\/em><\/p>\n<p><em>E<\/em><em>n <\/em><em>esa m\u00edtica esquina que cruza la Avenida Independencia con la calle Matheu, transitaron el mismo espacio y el mismo tiempo los dos \u00edconos del tango en el mundo de este nuevo milenio: Carlos Gardel y Astor Piazzolla:<\/em><\/p>\n<p>De Paolo cuenta que Gardel perdi\u00f3 apostando a La Paisanita, pero que <em>\u201cEntre sus contertulios, en esa oportunidad, estaban los hermanos varones de Asunta Manetti, s\u00ed&#8230;integrantes de la familia materna de Astor Piazzolla. Es que los Manetti viv\u00edan al lado de ese bar. Los viejos marplatenses recordar\u00e1n la quinta de los Manetti, que daba a Independencia, entre Matheu y Formosa. La tiraron hace unos ocho o nueve a\u00f1os e hicieron un complejo de gomer\u00edas. En ese lugar Nonino y Asunta empezaron a noviar. Nonino arreglaba bicicletas, tambi\u00e9n fue peluquero, sab\u00eda varios oficios y muchos lo identificaban porque andaba en una Harley Davidson\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>La bicicleter\u00eda de los Piazzolla, separada,<\/em> <em>medianera<\/em> <em>por medio, estaba pegada la casa de la quinta de los Manetti, donde hab\u00eda nacido Asunta, la mam\u00e1 de Astor Piazzolla quien por esos a\u00f1os era asediada por un joven que con <\/em><em>el estruendo de sus motos despert\u00f3 a m\u00e1s de un vecino remol\u00f3n. Era Vicente Piazzolla, desde que su hijo lo bautiz\u00f3 es conocido mundialmente como \u201cNonino\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Tiempo<\/em><em> de quintas y canteras, de lunas y misterios, de ajenjo y pernod, en los boliches de Cabeza o Marc\u00f3n, con el rumor de sapos laguneros y de los grillos atenorando el silencio suburbano del barrio San Jos\u00e9 de Mar del Plata.<\/em><\/p>\n<p><em>Obviamente,<\/em> <em>el paisaje poblado de studs brind\u00f3 albergue a los equinos. Por ejemplo, el de la familia Capister -un apellido ligado a la esencia tur\u00edstica- quienes pose\u00edan un gran stud en la avenida Independencia entre Almafuerte y Laprida. Tambi\u00e9n el de la familia Cabuciero, ubicado en Salta casi Quintana -hogar que procre\u00f3 un hijo que se desempe\u00f1\u00f3 como Comisionado Municipal- y la caballeriza de los Bruzzone, en Matheu entre Salta y Jujuy.<\/em><\/p>\n<p><em>La inveterada simpat\u00eda de Carlos Gardel tambi\u00e9n cautiv\u00f3 la amistad de Manuel Cabeza y los amigos que frecuentaban el bar El Retiro, ubicado en la hist\u00f3rica esquina de Matheu e Independencia. All\u00ed es donde a\u00fan se encuentran parte de los muros de aquel m\u00edtico local, declarados en 1994 Muros hist\u00f3ricos y Patrimonio cultural de la ciudad, una iniciativa gestada por el Ateneo Gardeliano y plasmada en el Honorable Concejo Deliberante merced a la generosa actitud de Oscar Cerone, actual propietario del predio.<\/em><\/p>\n<p><em>Haciendo ochava con El Retiro se hallaba el bar de Marc\u00f3n, edificio conservado y reciclado en donde funciona la firma Urbania. El local convocaba a los inmigrantes hisp\u00e1nicos e it\u00e1licos, mientras el boliche de Cabeza congregaba a una grey particular, ya que algunos de los contertulios ten\u00edan inclinaciones literarias -como el caso de Tom\u00e1s Ciudad, Abraham Dom\u00ednguez y el padre del famoso p\u00fagil Antonio Cuevas, de quien adem\u00e1s se dec\u00eda que era un imbatible jugador de truco. Gente de barrio, como los Llamazares, Dalmasso, Manetti rama materna de Astor Piazzola- Bruzzone, Maffione, Sim\u00f3n&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>No fue casual que all\u00ed recalara Carlos Gardel, quien conoce el local y su gente durante la preliminar presentaci\u00f3n art\u00edstica en setiembre de 1922, junto a Jos\u00e9 Razzano, en el teatro Ode\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abNosotros conoc\u00edamos el nombre de Gardel -nos comenta Celina P\u00e9rez de Di Palma- pero como algo lejano. Por eso es que durante aquel d\u00eda escuch\u00e9 que mis padres comentaban \u00abesta noche canta en lo de Cabezas\u00bb. Al atardecer, mi madre comenz\u00f3 con sus arreglos personales, me acostaron, y sent\u00ed que los dos sal\u00edan de casa. Mi curiosidad de ni\u00f1a de 8 a\u00f1os hizo que me vistiera con rapidez y enfilara hacia Independencia, caminando por Matheu. Vi mucha gente en la esquina, mucha gente que entraba al local. Yo me acerqu\u00e9, escuch\u00e9 que alguien cantaba, filtr\u00e9 mi cuerpo por entre la gente que estaba en la puerta y alcanc\u00e9 a ver las mesas dispuestas como escenario, con un pa\u00f1o verde sobre ellas.<\/em><\/p>\n<p><em>Un se\u00f1or morocho, tocando la guitarra, y otro con el cabello negro tan brilloso que reflejaba la luz de las l\u00e1mparas, dentadura blanca y perfecta, zapatos combinados negros y blancos, ropa impecable&#8230; Recuerdo que la gente, alrededor, estaba como fascinada mientras \u00e9l cantaba&#8230;\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Don Fortunato Longhi nos relataba:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEra un atardecer, iba caminando por lo que hoy es la calle Espa\u00f1a y de pronto escucho a mis espaldas \u00abFortunato, par\u00e1\u00bb. Era mi vecino, Prezioso. \u00ab\u00bfQu\u00e9 sucede?\u00bb, pregunto. El estaba algo agitado y ya cerca me contesta: \u00ab\u00a1Ven\u00ed, vamos a lo de Carbuciero que est\u00e1 cantando Gardel!\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Como<\/em><em> para perderlo! Casi corriendo, hicimos las tres cuadras que nos separaban del lugar. Al llegar escuchamos su inconfundible voz y lo vemos sentado en una rueda, bajo los \u00e1rboles, junto a un guitarrista bastante morocho, sin dudas el negro Ricardo. Seis o siete personas m\u00e1s escuchaban con suma atenci\u00f3n, mientras hacia el fondo, don Rafael Carbuciero emprolijaba las brasas y las tiras de cane que se asaban lentamente sobre una tentadora parrilla. Nos quedamos a cierta distancia, <\/em><em>observando<\/em> <em>y escuchando atentamente. Cuando termin\u00f3 de cantar, entre los aplausos de la gente gir\u00f3 algo la cabeza y dijo \u00ab\u00a1Pibes!\u00bb. Se dirig\u00eda a nosotros.\u00bb \u00bfQu\u00e9 hacen all\u00e1, tan lejos? S\u00famense a la rueda, que este es un fog\u00f3n de amigos\u00bb. Las piernas me temblaban. Me sent\u00e9 a su lado. Ese atardecer se transform\u00f3 en un recuerdo imborrable. Lo tuve a cent\u00edmetros, escuch\u00e9 hasta sus inspiraciones nasales al cantar y goc\u00e9 con ese im\u00e1n que atrapaba con cada palabra, con cada mirada y con esa sonrisa irrepetible&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bb Cholo Cabeza, hijo menor de don Manuel Cabeza, propietario del almac\u00e9n y despacho de bebidas El Retiro- relata: Hab\u00eda recibido un reto y me encontraba llorando en la vereda del almac\u00e9n de mi padre. Mientras volcaba mi desconsuelo sent\u00ed a mis espaldas el cl\u00e1sico resonar de los vasos de los caballos. Cuando gir\u00e9 me top\u00e9 con Gardel, que caminaba vareando a dos pura sangre. \u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa, nene?\u00bb me pregunt\u00f3. No pude articular palabras porque el llanto me ahogaba. Entonces me tom\u00f3 de la cintura, me elev\u00f3 y me deposit\u00f3 sobre el lomo de uno de los caballos. En ese momento mi padre se asom\u00f3 por la puerta del negocio, y Gardel le dice: \u00ab\u00a1Manu, me llevo al pibe para dar una vueltita!\u00bb. Mi padre asinti\u00f3 y agreg\u00f3: \u00ab\u00a1C\u00f3mo no, don Carlos, ll\u00e9velo, a lo mejor se calma, el sabandija!\u00bb. Enfilamos por Matheu hacia Dorrego y la primera frase que escuch\u00e9 de Gardel fue \u00abNene, \u00bfno te das cuenta que los hombres se ponen feos haciendo pucheros?\u00bb, y tras cart\u00f3n enhebr\u00f3 una serie de chistes que me hicieron olvidar del reto de mi viejo, a los pocos metros de iniciarse el paseo. Llegamos a Dorrego, dimos la vuelta y cuando regresamos, al llegar a la esquina del almac\u00e9n, mi padre me contemplaba de brazos cruzados. Gardel me baj\u00f3 del caballo y yo, contento, re\u00eda. Gui\u00f1\u00f3 un ojo ensayando una p\u00edcara sonrisa, dijo \u00ab\u00bfVio, Manuel, qu\u00e9 calidad tengo para hacerle pasar la tristeza a los pibes?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abMi<\/em><em> padre me recib\u00eda con una sonrisa y yo qued\u00e9 fascinado con ese hombre gentil y c\u00e1lido&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Testimonios<\/em><em> de quienes conocieron a Gardel. Las canciones del Zorzal, la amistad que lograba con su bonhom\u00eda. Un magnetismo que sigue impregnando esa esquina marplatense que logr\u00f3 vencer los a\u00f1os y a\u00fan atesora los ecos de Carlos Gardel en el barrio San Jos\u00e9.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Entre el 29 de septiembre y 1\u00b0 de octubre de 1922 el d\u00fao se presenta nuevamente en el Teatro Ode\u00f3n, esta vez acompa\u00f1ados por el guitarrista uruguayo Mario Pardo, con quien el cantor tambi\u00e9n se fotograf\u00eda paseando por la Rambla.<\/p>\n<p>En su tiempo fue reconocido como uno de los mayores talentos de la guitarra y, seguramente, el mejor concertista que dio el R\u00edo de la Plata.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n Gardel le dijo que le gustar\u00eda tocar la guitarra como \u00e9l, y Pardo le contest\u00f3: \u201cY a m\u00ed me gustar\u00eda cantar como vos lo hac\u00e9s\u201d.<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"413\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Sin-t\u00edtulo-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4709 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Sin-t\u00edtulo-1.jpg 624w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Sin-t\u00edtulo-1-360x238.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 624px) 100vw, 624px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 624px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 624\/413;\" \/><figcaption><strong>ALMAC\u00c9N Y DESPACHO DE BEBIDAS \u00abEL RETIRO\u00bb: <\/strong> Sus due\u00f1os eran Manuel Cabeza y Rufina Beramendi. Iniciado posiblemente en la d\u00e9cada del &#8217;10, del siglo XX. En la esquina de las calles Matheu y Av. Independencia. A la izquierda de la foto se distingue la entrada al despacho de bebidas por Av. Independencia y a la derecha, la entrada a la vivienda, por calle Matheu 3208.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"578\" height=\"376\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/almacen-el-retiro-01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4710 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/almacen-el-retiro-01.jpg 578w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/almacen-el-retiro-01-360x234.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 578px) 100vw, 578px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 578px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 578\/376;\" \/><figcaption>El mueble de la fideera, a la izquierda, divid\u00eda el sal\u00f3n en almac\u00e9n y despacho de bebidas. Manuel atendiendo, con una de sus hijas.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"569\" height=\"413\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/almacen-el-retiro-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4711 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/almacen-el-retiro-02.jpg 569w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/almacen-el-retiro-02-360x261.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 569px) 100vw, 569px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 569px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 569\/413;\" \/><figcaption>Al despacho de bebidas concurr\u00edan, en general, personas relacionadas con actividades del turf que se cumpl\u00edan en el barrio San Jos\u00e9 y en el cercano hip\u00f3dromo, hoy Campo Municipal de Deportes.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n<h1>1925<\/h1>\n<p>Del 12 al 17 de marzo, en el Palace Theatre marplatense, de Max Glucksmann, la empresa brinda exhibiciones de pel\u00edculas mudas, entre \u00e9stas, \u201cLa dama de las camelias\u201d con Rodolfo Valentino y durante las fechas mencionadas, en los horarios de tarde y noche, el d\u00fao anima las respectivas secciones de variedades.<\/p>\n<p>Dos fotograf\u00edas de este a\u00f1o los muestran simulando conducir un autom\u00f3vil. En una de ellas Gardel, que no sab\u00eda manejar, aparece al volante.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"599\" height=\"452\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-simulando-conducir-1925-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4713 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-simulando-conducir-1925-1.jpg 599w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-simulando-conducir-1925-1-360x272.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 599px) 100vw, 599px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 599px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 599\/452;\" \/><figcaption>Gardel, que no sab\u00eda manejar, aparece al volante simulando conducir.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"369\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/el-d\u00fao-Gardel-Razzano-es-aparentemente-conducido-por-el-Negro-Ricardo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4714 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/el-d\u00fao-Gardel-Razzano-es-aparentemente-conducido-por-el-Negro-Ricardo.jpg 591w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/el-d\u00fao-Gardel-Razzano-es-aparentemente-conducido-por-el-Negro-Ricardo-360x225.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 591px) 100vw, 591px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 591px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 591\/369;\" \/><figcaption>En esta otra, el d\u00fao es aparentemente conducido por el \u201cNegro\u201d Ricardo. Seguramente se trataba de un taxi, medio de transporte muy utilizado por los turistas para sus desplazamientos.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"686\" height=\"575\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlitos-en-Mar-del-Plata.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4716 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlitos-en-Mar-del-Plata.jpg 686w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Carlitos-en-Mar-del-Plata-360x302.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 686px) 100vw, 686px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 686px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 686\/575;\" \/><figcaption>Otra fotograf\u00eda en la que Carlos aparece en un autom\u00f3vil conducido por Guido Appiani, testimonia el paso de ambos por el balneario. Mientras el mundo se regodeaba con los modernos cl\u00e1sicos de Charles Chaplin en la Argentina, el c\u00f3mico teatral Guido Appiani realizaba \u201cCarlitos en Mar del Plata\u201d despu\u00e9s de haber realizado <br>\u201cCarlitos en Buenos Aires\u201d.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<h1>1927<\/h1>\n<p>Carlos Gardel se presenta nuevamente, entre el 17 y el 23 de marzo, en el Palace Theatre marplatense, en las secciones tarde y noche, ya sin su compa\u00f1ero de d\u00fao.<\/p>\n<p>Sobre su debut, dice el diario La Capital, del 18\/03\/1927:<\/p>\n<p><em>\u201cCon<\/em><em> un buen \u00e9xito hizo su presentaci\u00f3n ayer, en esta coqueta sala de la Rambla Br\u00edstol, el celebrado cantor nacional Carlos Gardel, acompa\u00f1ado por los conocidos guitarristas Ricardo y Barbieri. Gardel hizo las delicias de los numerosos \u201chabitu\u00e9s\u201d, cantando como \u00e9l solo sabe hacerlo, los tangos m\u00e1s en boga.\u201d<\/em><\/p>\n<h1>1930<\/h1>\n<p>Sobre la actuaci\u00f3n de Gardel en el verano de 1930 en Mar del Plata, nos dice el periodista Gustavo Anibal Visciarelli:<\/p>\n<p><em>\u201cEn<\/em><em> el verano del \u201830, Carlos Gardel cant\u00f3 19 veces en el escenario m\u00e1s importante de Mar del Plata: el Teatro Ode\u00f3n, joya arquitect\u00f3nica que brillaba en Entre R\u00edos casi Rivadavia desde 1910. \u201cEl Zorzal\u201d era un artista en apogeo que ostentaba \u00e9xitos discogr\u00e1ficos, giras exitosas y un estelar paso por Europa. Faltaba a\u00fan su incursi\u00f3n en el cine sonoro, una moderna t\u00e9cnica que lo desvelaba y que coronar\u00eda su fama y su mito.<\/em><\/p>\n<p><em>Los archivos del diario LA CAPITAL, dice su director, atesoran cr\u00f3nicas que nos hablan de aquella temporada de Gardel en Mar del Plata, entre el viernes 7 y el domingo 16 de febrero de 1930 con los guitarristas Jos\u00e9 Mar\u00eda Aguilar (\u201cEl Indio\u201d) y Guillermo Barbieri. Al mes siguiente se sumar\u00eda a la formaci\u00f3n \u00c1ngel Domingo Riverol.<\/em><\/p>\n<p>El 6 de febrero, LA CAPITAL anunciaba con un titular destacado: \u201cCarlos Gardel se presenta ma\u00f1ana en la sala del Ode\u00f3n\u201d. E informaba: <em>\u201cEsta temporada, que no ha sido muy pr\u00f3diga en estrenos teatrales ni en presentaciones de buenas figuras, nos dar\u00e1 en retribuci\u00f3n de lo poco, dos int\u00e9rpretes destacados en el g\u00e9nero que cultivan. Son ellos Berta Singerman cuya presentaci\u00f3n se anuncia en la sala del Ode\u00f3n para dentro de breve plazo y Carlos Gardel que debuta en el mismo teatro ma\u00f1ana a la noche\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cLa figura del popular Gardel <\/em>\u2013a\u00f1ade la cr\u00f3nica- <em>es ya lo suficientemente conocida de todos los p\u00fablicos y todo elogio que sobre sus condiciones se haga no ser\u00e1 m\u00e1s que una repetici\u00f3n de lo que la buena cr\u00edtica ha dicho sobre \u00e9l\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, otro art\u00edculo lo defin\u00eda como una \u201c<em>figura<\/em><em> que ha sabido imponerse no s\u00f3lo en nuestro pa\u00eds sino fuera de \u00e9l, habiendo cosechado principalmente en las capitales europeas, sus mejores triunfos de p\u00fablico y cr\u00edtica\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>El d\u00eda de su debut, Gardel dio una sola funci\u00f3n a las 22.30, pero en las nueve jornadas siguientes ofreci\u00f3 dos, a las 22 y 23.30 respectivamente. Lo m\u00e1s llamativo es que cada presentaci\u00f3n era precedida por la proyecci\u00f3n de cortometrajes, en su mayor\u00eda de la Metro Goldwin Mayer. El men\u00fa cinematogr\u00e1fico fue variando a lo largo de esos diez d\u00edas, seg\u00fan consta en los anuncios que diariamente public\u00f3 LA CAPITAL. Aparecen en ellos los t\u00edtulos de los filmes y los horarios, tanto de las proyecciones como de las actuaciones de Gardel, junto a comentarios sobre la numerosa concurrencia \u2013el Ode\u00f3n ten\u00eda 440 butacas\u2013 y el entusiasmo que el cantor despertaba en el p\u00fablico. Sin dudas, la m\u00e1s elocuente corresponde al d\u00eda del debut cuando <em>\u201clo<\/em><em> obligaron a salir a escena repetidas veces\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El legendario Ode\u00f3n, que estaba en Entre R\u00edos casi Rivadavia, sobrevivi\u00f3 20 a\u00f1os a Gardel, hasta que las llamas se lo llevaron el 4 de enero de 1955. Otro teatro -el Enrique Carreras- se\u00f1ala el sitio exacto donde hace 86 a\u00f1os \u201cEl Zorzal\u201d hizo sentir su canto a lo largo de diez noches de febrero.<\/p>\n<p>En su edici\u00f3n del 6 de febrero de 1930, LA CAPITAL anunciaba la serie de presentaciones de Carlos Gardel en Mar del Plata<\/p>\n<p>Esos antiguos diarios, con su tipograf\u00eda \u00ednfima y su diagramaci\u00f3n laber\u00edntica, ofrecen un campo de b\u00fasqueda prometedor al revelar frondosos listados de visitantes y n\u00f3minas de pasajeros que poblaban los principales hoteles.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"466\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Diario-la-capital-jueves-6-de-Febrero-1930.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4720 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Diario-la-capital-jueves-6-de-Febrero-1930.jpg 720w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Diario-la-capital-jueves-6-de-Febrero-1930-360x233.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 720px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 720\/466;\" \/><figcaption>Diario La Capital jueves 6 de Febrero 1930<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Pero \u201cEl Morocho del Abasto\u201d, pese a su popularidad, \u201cno aparece en el cuadro\u201d de la gran actividad social de la \u00e9poca. Y aqu\u00ed surge una segunda impresi\u00f3n: la mirada period\u00edstica parece acotarse a un c\u00edrculo que probablemente no inclu\u00eda a la \u201cfar\u00e1ndula\u201d. De hecho, otras grandes figuras del espect\u00e1culo se encontraban esos d\u00edas en Mar del Plata sin que los \u201ccronistas de lo cotidiano\u201d notaran su presencia fuera de los escenarios.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n cambia cuando un hecho coyuntural pone en contacto a esos artistas con el mundo que interesa a los cronistas. Entonces, Gardel y otras estrellas de la \u00e9poca aparecen en la abundosa secci\u00f3n de noticias sociales.<\/p>\n<p>La estad\u00eda de Gardel en Mar del Plata coincidi\u00f3 con el arribo de los acorazados Rivadavia y Moreno, naves que la Armada Argentina hab\u00eda incorporado al promediar la d\u00e9cada del \u201810. Quiz\u00e1s por haber sido considerados en su momento los acorazados m\u00e1s poderosos del mundo, quedaron prendados en el sentir y el orgullo nacional, al extremo que \u00c1ngel Villoldo -figura fundacional del \u201cdos por cuatro\u201d- compuso el tango \u201cAcorazado Rivadavia\u201d e imprimi\u00f3 en la partitura: \u201cDedicado al comandante y la oficialidad del primer dreadnought argentino\u201d. A juzgar por las cr\u00f3nicas, la permanencia de las naves en el puerto local fue el gran acontecimiento de la temporada.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, en la secci\u00f3n de noticias sociales de LA CAPITAL del 7 de febrero hallamos este p\u00e1rrafo: <em>\u201cMa\u00f1ana por la tarde se efectuar\u00e1 a bordo del acorazado Moreno una fiesta en honor a la oficialidad. Asistir\u00e1n el actor nacional Luis Arata, Carlos Gardel, Mercedes Simone, Sof\u00eda Boz\u00e1n y otros artistas que se encuentran en el balneario\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Los diarios de aquel momento informaban: en la noche del 11 de febrero de 1930: <em>\u201cdos estrellas del espect\u00e1culo -Carlos Gardel y \u201cLa Negra\u201d Sof\u00eda Boz\u00e1n- actuaron en el teatro Ode\u00f3n de Mar del Plata<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>Gardel ven\u00eda cumpliendo all\u00ed una serie de actuaciones mientras que la aparici\u00f3n de Boz\u00e1n fue sorpresiva, al extremo que LA CAPITAL la anunci\u00f3 apenas 24 horas antes. El motivo surge con claridad al leer las cr\u00f3nicas: aquella funci\u00f3n fue dedicada a la oficialidad de los acorazados Rivadavia y Moreno, de modo que la actuaci\u00f3n de la estrella del variet\u00e9 vino a reforzar los agasajos que se les brindaban en la ciudad.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era el presente de \u201cLa Negra\u201d en aquellos d\u00edas? No pocos bi\u00f3grafos aseguran que hacia 1930 compet\u00eda en popularidad con \u201cEl Zorzal\u201d. Para esa \u00e9poca reun\u00eda \u00e9xitos discogr\u00e1ficos y con su estilo desenfadado era atracci\u00f3n en la famosa compa\u00f1\u00eda de revistas del teatro Sarmiento. Aquel 11 de febrero Gardel dio su habitual \u201cfunci\u00f3n vermouth\u201d junto a sus guitarristas Barbieri y Aguilar. Y en la de las 23.30, dedicada a los oficiales, \u201cprest\u00f3 su concurso\u201d la \u201ccelebrada y popular cancionista Sof\u00eda Boz\u00e1n\u201d, acompa\u00f1ada por orquesta.<\/p>\n<p>Es todo cuanto dice la cr\u00f3nica sobre aquel encuentro memorable. Y quiz\u00e1s premonitorio. S\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s Gardel se hallaba en Francia firmando su primer contrato con la Paramount. Y Boz\u00e1n estaba de gira en el mismo pa\u00eds con la compa\u00f1\u00eda del teatro Sarmiento. Una serie de circunstancias quiso que conformaran la dupla protag\u00f3nica de \u201cLas Luces de Buenos Aires\u201d, el primer paso del \u201cMorocho\u201d hacia la gran fama.<\/p>\n<p><strong>1930<\/strong> ser\u00eda el a\u00f1o de la \u00faltima actuaci\u00f3n de Gardel en Mar del Plata. El cantor aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para distenderse en la playa. La fotograf\u00eda fue publicada por la revista O Cruzeiro en 1957.Resulta raro verlo calzado con zapatillas.<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"715\" height=\"502\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-en-Mardel-1930_fotograf\u00eda-publicada-por-la-revista-O-Cruzeiro-1957.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4723 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-en-Mardel-1930_fotograf\u00eda-publicada-por-la-revista-O-Cruzeiro-1957.jpg 715w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-en-Mardel-1930_fotograf\u00eda-publicada-por-la-revista-O-Cruzeiro-1957-360x253.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 715px) 100vw, 715px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 715px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 715\/502;\" \/><figcaption>Gardel en su \u00faltima actuaci\u00f3n en Mar del Plata en 1930 (fotograf\u00eda fue publicada por la revista O Cruzeiro en 1957)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Una serie de fotograf\u00edas en las que el cantor aparece con una gran amiga suya, Blanca Podest\u00e1 y otros amigos, brinda testimonio de otros buenos momentos pasados en la \u201cciudad feliz\u201d.<\/p>\n<p>Blanca perteneci\u00f3 a la segunda generaci\u00f3n de los Podest\u00e1, una familia dedicada al escenario en el R\u00edo de la Plata. Era hija de Ger\u00f3nimo Podest\u00e1, hermana de Mar\u00eda Podest\u00e1; sobrina de Pablo y Pepe Podest\u00e1, dramaturgos, mimos, jinetes, guitarristas y cantantes uruguayos.<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda pudo ser tomada en alg\u00fan lugar del hotel donde se hospedaban los artistas. Gardel est\u00e1 acompa\u00f1ado por Blanca Podest\u00e1 y su esposo, el empresario Alberto Ballerino, la pareja de bailarines de tango Manuel Silva y su esposa Aurora Castro, Alejandro Michetti, flautista, y su esposa Nora.<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"691\" height=\"510\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-acompa\u00f1ado-por-Blanca-Podest\u00e1-y-su-esposo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4728 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-acompa\u00f1ado-por-Blanca-Podest\u00e1-y-su-esposo.jpg 691w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-acompa\u00f1ado-por-Blanca-Podest\u00e1-y-su-esposo-360x266.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 691px) 100vw, 691px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 691px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 691\/510;\" \/><figcaption>Manuel Silva dedica una fotograf\u00eda tomada en esa ocasi\u00f3n al Dr. Elkin:<br> \u201cPara el Dr. Le\u00f3n Elkin. Al amigo generoso y altruista. Al enamorado de su profesi\u00f3n. Al artista de los artistas. Al m\u00e9dico de gran coraz\u00f3n. Manuel E. Silva. <br>Buenos Aires 1954\u201d. La fotograf\u00eda est\u00e1 firmada por Carlos Gardel, Blanca Podest\u00e1, Aurora C. de Silva y M, E. Silva.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"634\" height=\"484\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-acompa\u00f1ado-por-Blanca-Podest\u00e1-y-su-esposo-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4729 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-acompa\u00f1ado-por-Blanca-Podest\u00e1-y-su-esposo-02.jpg 634w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-acompa\u00f1ado-por-Blanca-Podest\u00e1-y-su-esposo-02-360x275.jpg 360w\" data-sizes=\"(max-width: 634px) 100vw, 634px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 634px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 634\/484;\" \/><\/figure>\n\n\n<p>Manuel Enrique Silva fue una figura muy destacada como bailar\u00edn y core\u00f3grafo de tango, perfecto en la realizaci\u00f3n de sus cortes y quebradas. Fue profesor de la alta sociedad de la d\u00e9cada del veinte en el Club Mar del Plata, e integr\u00f3 las compa\u00f1\u00edas teatrales que encabezaban Blanca Podest\u00e1, Mui\u00f1o- Alippi, Arata-Simari-Franco, que eran las m\u00e1s importantes de su \u00e9poca. Tambi\u00e9n form\u00f3 pareja con la actriz y cancionista Tita Merello en el estreno de \u201cMilong\u00f3n\u201d de Francisco Canaro.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s de esta reuni\u00f3n, en 1931, Manuel Silva escribe el libro \u201cGu\u00eda del tango sal\u00f3n\u201d. En sus p\u00e1ginas, el autor ense\u00f1a a los bailarines aspirantes las figuras b\u00e1sicas del tango mediante una serie de lecciones explicadas al detalle e ilustradas puntillosamente, paso a paso, y completando la informaci\u00f3n con im\u00e1genes de las posturas consideradas m\u00e1s convenientes (o de moda) en esa ep\u00f3ca, cuando en la Argentina se tomaba el t\u00e9 a las cinco y se milongueaba en coquetos salones iluminados con l\u00e1mparas de pesado alabastro.<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"541\" height=\"908\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Silva.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4730 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Silva.jpg 541w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Silva-214x360.jpg 214w\" data-sizes=\"(max-width: 541px) 100vw, 541px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 541px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 541\/908;\" \/><\/figure>\n\n\n<p>Garc\u00eda Jim\u00e9nez cierra el cap\u00edtulo dedicado a Gardel en Mar del Plata con una simp\u00e1tica an\u00e9cdota: <em>\u201cUn cordial amigo de los componentes del d\u00fao, Francisco Lomuto &#8211; relevante figura de la m\u00fasica popular y animador tradicional de los bailes del Club Mar del Plata &#8211; recuerda un divertido episodio de aquellas temporadas.<\/em><\/p>\n<p><em>Se hospedaban en el mismo hotel, y un mediod\u00eda, despu\u00e9s del almuerzo, los oy\u00f3 pedir una caja de toscanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Lomuto,<\/em><em> gran fumador como Gardel, les pregunt\u00f3 sorprendido:<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Ustedes fuman toscanos?&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Claro,<\/em><em> Pancho &#8211; le dijeron -. Es Io que hay que fumar para conservar la garganta como una seda. No esos cigarrillos rubios, pura parada, con los que vos te est\u00e1s envenenando.<\/em><\/p>\n<p><em>Trajeron<\/em><em> la caja pedida y el m\u00fasico vio que Carlos y Jos\u00e9 eligieron al tacto, muy minuciosamente, como buenos conocedores, un par de los it\u00e1licos cigarros.<\/em><\/p>\n<p><em>Coincid\u00eda eso con el t\u00e9rmino de la actuaci\u00f3n de los cantores en Mar del Plata y, su partida para Buenos Aires.<\/em><\/p>\n<p><em>Lomuto<\/em> <em>les tom\u00f3 miedo a los arom\u00e1ticos cigarrillos \u00abque lo estaban envenenando\u00bb y se consagr\u00f3 a los toscanos despu\u00e9s de vencer las primeras n\u00e1useas. Fumar ya no fue un placer para \u00e9l. Aspiraba aquellos retorcidos y duros palitroques, como siguiendo un consejo m\u00e9dico, y se pasaba el d\u00eda enjuag\u00e1ndose la boca con mentol.<\/em><\/p>\n<p><em>Regres\u00f3 por fin a la capital. Y se encontr\u00f3 con Gardel y Razzano. Qu\u00e9 veo? \u2014rugi\u00f3 Lomuto.<\/em><\/p>\n<p><em>Avanz\u00f3<\/em><em> hacia ellos y los manote\u00f3 de las solapas, tomados \u201cinfraganti\u201d: Bandidos! \u00bf\u00c9stos son los toscanos que fuman ustedes?.<\/em><\/p>\n<p><em>Los dos bromistas estaban saboreando sendos cigarrillos rubios\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"312\" height=\"314\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/En-la-tranquera-Disco-Nacional-Odeon-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4733 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/En-la-tranquera-Disco-Nacional-Odeon-2.jpg 312w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/En-la-tranquera-Disco-Nacional-Odeon-2-230x230.jpg 230w\" data-sizes=\"(max-width: 312px) 100vw, 312px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 312px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 312\/314;\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De aquella aventura veraniega naci\u00f3 una ranchera titulada \u201cEn la tranquera\u201d que Francisco Lomuto firm\u00f3 con el seud\u00f3nimo \u201cPancho Laguna\u201d, grabada por Carlos Gardel el 21 de agosto de 1930, con el acompa\u00f1amiento de las guitarras de Aguilar, Barbieri y Riverol.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"366\" height=\"561\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/caricatura-gardel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4734 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/caricatura-gardel.jpg 366w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/caricatura-gardel-235x360.jpg 235w\" data-sizes=\"(max-width: 366px) 100vw, 366px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 366px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 366\/561;\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n<p>A Mar del Plata yo me quiero ir \/ s\u00f3lo una cosa falta conseguir<\/p>\n<p>lo que yo tengo es mucho coraje \/ s\u00f3lo me falta plata para el viaje.<\/p>\n<p>Tengo un chalet en la calle Col\u00f3n \/ a pocos metros del viejo Torre\u00f3n<\/p>\n<p>es un cottage de un estilo antiguo \/ que me ha prestado, claro, un buen amigo.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>No crean por esto que vivo de arriba \/ que no pago a nadie, que soy tibur\u00f3n para que sepan, yo soy muy decente \/ culto, inteligente y de buen coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero yo seguir\u00e9 con mi convicci\u00f3n \/ y llegar\u00e9 a Mar del Plata a pie o si no en avi\u00f3n<em>.<\/em><\/p>\n<p>(recitado)<\/p>\n<p>Y si siempre \u201cEn la tranquera\u201d me qued\u00e9 hasta ahora<\/p>\n<p>qu\u00e9 le voy a hacer<\/p>\n<p>ya encontrar\u00e9 una pebeta y entonces. \u00a1S\u00ed, van a ver\u201d!<\/p>\n<p>Si alguna chica se quiere casar \/ y f\u00e1cil novio quiera conquistar<\/p>\n<p>dos condiciones son indispensables \/ que tenga plata y la mam\u00e1 no hable.<\/p>\n<p>Es muy dif\u00edcil en la actualidad \/el problemita de formar hogar<\/p>\n<p>y las que tengan muchas pretensiones \/ mejor que pierdan esas ilusiones. No crean por esto que vivo de arriba \/ que no pago a nadie, que soy tibur\u00f3n, para que sepan yo soy muy decente \/ culto, inteligente y de gran coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<h1>Bibliograf\u00eda<\/h1>\n<p>Diario La Capital, Mar del Plata, mi\u00e9rcoles 10 de febrero de 2016<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Patricio_Peralta_Ramos\">https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Patricio_Peralta_Ramos<\/a> <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Club_Mar_del_Plata\">&nbsp;https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Club_Mar_del_Plata<\/a> <a href=\"https:\/\/fotosviejasdemardelplata.blogspot.com\/\">&nbsp;https:\/\/fotosviejasdemardelplata.blogspot.com\/<\/a><\/p>\n<p>Vida de Carlos Gardel \u2013 Francisco Garc\u00eda Jim\u00e9nez Revista Club de Tango \u2013 1990<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.todotango.com\/creadores\/biografia\/261\/Mario-Pardo\/\">https:\/\/www.todotango.com\/creadores\/biografia\/261\/Mario-Pardo\/<\/a> Revista O Cruzeiro \u2013 Brasil \u2013 1957<\/p>\n<p>Gu\u00eda del tango de sal\u00f3n &#8211; Manuel Enrique Silva &#8211; A\u00f1o 1931<\/p>\n<p><\/p>\n<p><em><strong>Martina I\u00f1iguez<\/strong><\/em> para <strong>Fundaci\u00f3n Internacional Carlos Gardel<\/strong><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUCESO N\u00b0012 || Mar del Plata fue fundada con su nombre actual el 10 de febrero de 1874 por Patricio Peralta Ramos, Dicen que su fundador dio ese nombre al primitivo pueblo, llamado \u00abPuerto de la Laguna de los Padres\u00bb, ubicado dentro de una estancia de su propiedad, porque \u00e9sta se encontraba sobre el oc\u00e9ano, para diferenciarla de la zona del \u201cR\u00edo de la Plata\u201d. Ese mismo d\u00eda, el gobernador Mariano Acosta, reconoce oficialmente el nombre. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4630,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_front_end_style_editor":"no","ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"ocs-side-sucesos","ocean_second_sidebar":"0","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"0","ocean_custom_header_template":"0","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"0","ocean_menu_typo_font_family":"0","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"0","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"off","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-4632","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-suceso","entry","has-media"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4632","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4632"}],"version-history":[{"count":32,"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4632\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4928,"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4632\/revisions\/4928"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"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