{"id":6453,"date":"2021-08-20T01:00:00","date_gmt":"2021-08-20T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/52.255.179.21\/?p=6453"},"modified":"2021-08-19T17:11:46","modified_gmt":"2021-08-19T20:11:46","slug":"viaje-a-new-york-el-gran-desafio-tercera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/?p=6453","title":{"rendered":"Viaje a New York, el gran desaf\u00edo (Tercera parte)"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6453\" class=\"elementor elementor-6453\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4da4afe elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4da4afe\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6e642e2\" data-id=\"6e642e2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1b1c27e elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"1b1c27e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\"><b>SUCESO GARDELIANO N\u00b041 - 13\/08\/2021<\/b><\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-242415d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"242415d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e095945\" data-id=\"e095945\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e3da344 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e3da344\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h1>Podr\u00edamos afirmar que en sus \u00faltimos films: El d\u00eda que me quieras y Tango bar, Gardel puso evidencia qui\u00e9n era y qui\u00e9n ansiaba ser. Filmadas casi simult\u00e1neamente, entre enero y febrero de 1935, contaron con el mismo director, al igual que el equipo t\u00e9cnico y los mismos actores principales. Gardel exhibi\u00f3, enmascarados en la ficci\u00f3n, elementos importantes de su vida y de su personalidad. Gracias a que estas historias fueron narradas por uno de sus protagonistas, Terig Tucci, hoy, podemos conocer la cocina de las mismas.<\/h1>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-fa0e921 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"fa0e921\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-73ab6de\" data-id=\"73ab6de\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1c63f32 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1c63f32\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><b>Viaje a Francia, el descanso merecido<\/b><\/p><p>Tras los extenuantes primeros nuevos meses del a\u00f1o, terminadas las producciones de los dos primeros films, Gardel decide tomarse un tiempo y visitar a su madre que se encontraba en Toulouse; esto le permiti\u00f3 al equipo trabajar con m\u00e1s libertad, sin la presi\u00f3n constante de Gardel. Su ausencia iba a ser de corta duraci\u00f3n, quiz\u00e1s algo m\u00e1s de un mes.\u00a0<\/p><p>La verdad es que Le Pera, al sentirse libre de la constante exigencias de Carlos, se dispuso a trabajar con m\u00e1s sosiego. Los argumentos de la tercera y cuarta pel\u00edculas, aunque incompletos todav\u00eda, se perfilaban como los mejores libretos que se hab\u00edan escrito hasta entonces para Gardel, sobre todo \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb, cuyo intenso argumento le proporcionaba magn\u00edficas situaciones l\u00edricas y dram\u00e1ticas, \u00abSus ojos se Cerraron\u00bb y la canci\u00f3n hom\u00f3nima de la pel\u00edcula. La eterna b\u00fasqueda de libretos buenos y argumentos utilizables, ten\u00eda a Alfredo bastante preocupado. Los directores de la Paramount, encantados del soberbio \u00e9xito de \u00abCuesta abajo\u00bb y \u00abEl tango en Broadway\u00bb, estaban dispuestos a rodar pel\u00edculas con Gardel por siempre, lo que era perfectamente entendible, pues hab\u00eda resultado ser un magn\u00edfico negocio art\u00edstico y econ\u00f3mico.<\/p><p>Una de las historias m\u00e1s atrayentes fue la b\u00fasqueda de buenos libretistas, o mejor dicho buenos guionistas. A tal fin, fueron convocados varios literatos argentinos para que escribieran buenos guiones y los enviaran a Nueva York. Al cabo de alg\u00fan tiempo se recibieron unos pocos, pero, con excepci\u00f3n de uno o dos, ninguno reun\u00eda las condiciones de un libreto hecho ex profeso para Gardel, una condici\u00f3n indispensable para su aceptaci\u00f3n.<\/p><p>Gardel desesperaba con esta b\u00fasqueda infructuosa y acababa por decir: \u2014\u201cEs in\u00fatil, viejo, mis libretos tienen que ser hechos de medida para m\u00ed\u201d. Le Pera lo amonestaba dici\u00e9ndole que deb\u00eda evolucionar y tratar de interpretar otros personajes, situaciones distintas&#8230; pero Gardel segu\u00eda meneando la cabeza y repet\u00eda&#8230; \u2014\u201cTienen que ser hechos de medida&#8230;, un tanto exasperado, Le Pera tuvo otra de sus salidas, \u2014\u201c\u00bfPara qu\u00e9 andas buscando un escritor si lo que necesitas es un sastre, que te confeccione un traje a medida?\u201d Hasta aqu\u00ed, el creativo y laborioso Le Pera, hab\u00eda cumplido su cometido; hab\u00eda escrito los argumentos y las letras de las cuatro pel\u00edculas y el boceto corto de \u00abCazadores de estrellas\u00bb; pero la impaciencia de la Paramount por contar con m\u00e1s y mejores argumentos, si fuera posible, ejerc\u00edan presi\u00f3n sobre Le Pera, al punto de resultarle intolerables la situaci\u00f3n.<\/p><p>Todos estaban de acuerdo: los libretos para Gardel deb\u00edan ser de ambiente argentino, con preferencia de \u00edndole gauchesca. Para ensanchar su radio de acci\u00f3n se pod\u00eda \u2014la Paramount opinaba que se deb\u00eda\u2014 intentar algunos argumentos que involucraran a otros pa\u00edses de la Am\u00e9rica Latina, Espa\u00f1a e Italia, siempre en conjunci\u00f3n con la Argentina. Esto le dar\u00eda a nuestro artista la oportunidad de incluir en sus pel\u00edculas otro g\u00e9nero de canciones.<\/p><p>Llega por fin el d\u00eda del regreso a tierras norteamericanas, con un j\u00fabilo similar al que se siente al retornar al hogar. Llegaba descansado con el \u00edmpetu de un le\u00f3n \u2014como hab\u00eda escrito en su carta\u2014 y el alegre optimismo de un cachorro.<\/p><p>Esa misma tarde, instalado en su flamante departamento del Middletowne, ley\u00f3 Gardel por primera vez el libreto de \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb y, con excepci\u00f3n de un par de correcciones de poca importancia, lo encontr\u00f3 magn\u00edfico. Llam\u00f3 por tel\u00e9fono al nuevo director, John Reinhardt, quien se encontraba ya en Nueva York esperando su llegada, pronto para iniciar el rodaje de la primera de las dos pel\u00edculas que deb\u00eda dirigir. En pocos minutos, Reinhardt, un hombre de unos treinta a\u00f1os, simp\u00e1tico, cordial, de expresivas facciones, precedido de un s\u00f3lido prestigio, que hablaba con fluidez el espa\u00f1ol, un tema importante, estuvo en el hotel y caus\u00f3 de inmediato una grata impresi\u00f3n a Gardel. Hab\u00eda dirigido una serie de pel\u00edculas en Hollywood, muchas de ellas con artistas hispanos, entre los que se contaba la estrella Rosita Moreno, que deb\u00eda interpretar el papel dual de esposa e hija de Gardel en \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb.\u00a0<\/p><p>Reinhardt conoc\u00eda el libreto, mucho antes de que Gardel lo viera, pues Le Pera se hab\u00eda visto a menudo con \u00e9l, y ambos tuvieron amplia oportunidad de comentar su contenido, tema que Gardel ignoraba. Con la entusiasta aprobaci\u00f3n de Gardel se pod\u00eda, de inmediato, comenzar con los ensayos. Se procedi\u00f3 entonces a citar a los miembros del reparto para el d\u00eda siguiente en los estudios de Astoria. Los comienzos de esta segunda parte de la actuaci\u00f3n de Gardel en los Estados Unidos no pudieron ser m\u00e1s auspiciosos. Todo parec\u00eda salir a pedir de boca. Un nuevo director, que auguraba una feliz cooperaci\u00f3n, un excelente libreto, con magn\u00edficas oportunidades para que Gardel se luciera, como cantante y como actor; y un reparto sobresaliente, superior a los anteriores. Todo esto hac\u00eda que Gardel, entusiasmado exclamara \u2014Macanudo, viejo; macanudo. Esto requiere una celebraci\u00f3n. Y, \u00bfd\u00f3nde pod\u00edamos celebrar mejor que en el Santa Luc\u00eda? Gardel so\u00f1aba con uno de sus platos favoritos \u00abSpaghetti alioil\u00bb con hongos a la don Gabrielle, el plato fant\u00e1stico, gloria de la cocina italiana.\u00a0<\/p><p>A la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente todo el mundo se encontraba en el sal\u00f3n de lectura del estudio de Astoria. La reuni\u00f3n fue breve. Se distribuyeron los libretos a los artistas, se hizo una lectura previa y despu\u00e9s de algunas instrucciones de Reinhardt, se dispuso levantar la sesi\u00f3n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3191efd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3191efd\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-87ffbed\" data-id=\"87ffbed\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-866aea6 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"866aea6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"477\" src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-2.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-image-6458\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-2.jpg 1280w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-2-360x134.jpg 360w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-2-1024x382.jpg 1024w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/Gardel-2-768x286.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9bf16aa elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9bf16aa\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-d5bdb68\" data-id=\"d5bdb68\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f1a0457 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f1a0457\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Escenas del film \u201cEl d\u00eda que me quieras\u201d: Izq.: Tito Lusiardo, Carlos Gardel y Manuel Peluffo. Der.: Tito Lusiardo, Manuel Peluffo, Carlos Gardel y Rosita Moreno.<\/h6>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-69bf14b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"69bf14b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-396cbe4\" data-id=\"396cbe4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5e8cd61 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5e8cd61\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El guion argumental ser\u00eda protagonizado por Carlos Gardel, Rosita Moreno, Tito Lusiardo, Manuel Peluffo, Francisco Flores del Campo, Jos\u00e9 Luis Tortosa, Fernando Adelantado, Susanne Dulier y Celia Villa. El Argumento se divide en dos partes: En la primera, Julio Arg\u00fcelles, hijo de un poderoso financista, lleva una vida secreta como cantante popular y est\u00e1 enamorado de Margarita, una bailarina que trabajaba en el mismo teatro en que \u00e9l y sus dos amigos \u2014Rocamora y Saturnino\u2014 estaban por debutar. Contra la voluntad del padre, Julio se casa con Margarita y tiene una hija, la pareja vive ajustadamente, \u00e9l no consigue trabajo y ella enferma. Sin otra opci\u00f3n, y resentido por la negativa de su padre a hablar con \u00e9l, en persona o por tel\u00e9fono, Julio decide robar la caja fuerte de la casa de su padre. Lo hace aunque demasiado tarde: cuando regresa a casa se entera de que Margarita hab\u00eda muerto.<\/p><p>La segunda parte sucede una d\u00e9cada y media despu\u00e9s, cuando Julio triunfa cantando en Europa y los Estados Unidos, actuando en cine con el nombre de Julio Quiroga. Se encuentra filmando en Nueva York cuando recibe un telegrama que le anuncia la muerte de su padre y le pide que regrese a hacerse cargo de la herencia. Su hija Marga ya es una mujer, est\u00e1 enamorada de Daniel y su padre se opone al noviazgo considerando la diferencia de clase social existente entre ambos y el hecho de que Julio fuera una persona de la far\u00e1ndula.\u00a0<\/p><p>Este conflicto se resuelve inesperadamente cuando Julio le revela al se\u00f1or D\u00e1vila, padre de Daniel, que su apellido es Arg\u00fcelles y no Quiroga, y que \u00e9l, quien se cre\u00eda tan superior, es apenas un empleado suyo. El amor de los j\u00f3venes queda asegurado de esa manera.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b0c5349 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b0c5349\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-383ce24\" data-id=\"383ce24\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c129289 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"c129289\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"360\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/gauchos.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-6462 lazyload\" alt=\"\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/gauchos.jpg 1024w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/gauchos-360x127.jpg 360w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/gauchos-768x270.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/360;\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7091836 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7091836\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1e87bce\" data-id=\"1e87bce\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c3a8c95 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c3a8c95\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Carlos Gardel, Manuel Peluffo y Tito Lusiardo en el set del film \u201cEl d\u00eda que me quieras\u201d.<\/h6>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-aebff8f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"aebff8f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9296099\" data-id=\"9296099\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3bd48a0 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3bd48a0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Gardel estaba preocupado con la composici\u00f3n de los n\u00fameros musicales que deb\u00edan integrarse a la pel\u00edcula. Para su tango dram\u00e1tico, que cantar\u00eda en la escena de la muerte de Margarita, su esposa, Gardel buscaba un grito emocionado de angustia que exteriorizara su inmenso dolor. Le Pera le hab\u00eda dado ya una idea del g\u00e9nero de canci\u00f3n que deb\u00eda comentar esa escena, y hab\u00eda sugerido sus dos primeras l\u00edneas: \u00abSus ojos se cerraron, y el mundo sigue andando\u00bb. En posesi\u00f3n de esas l\u00edneas, Gardel no tuvo ninguna dificultad en crear la melod\u00eda con la que se inicia el tango, que, si bien es m\u00e1s o menos de giros familiares, expresa admirablemente el infausto momento.<\/p><p>Dos d\u00edas despu\u00e9s se hizo el primer ensayo del guion y a los pocos d\u00edas se comenz\u00f3 el rodaje de la pel\u00edcula. El n\u00famero principal \u00abSus ojos se cerraron\u00bb ya estaba terminado a satisfacci\u00f3n de todos. Faltaba ahora el plan de interpretaci\u00f3n que el cantante deb\u00eda imprimirle al tango, tarea ardua para Gardel. Despu\u00e9s del d\u00eda de trabajo en el estudio, volv\u00eda a su departamento para ensayar la canci\u00f3n y all\u00ed efectuaba el m\u00e1s minucioso an\u00e1lisis de la letra, as\u00ed como de la m\u00fasica.<\/p><p>Jam\u00e1s interpretaba Gardel una canci\u00f3n si no estaba absolutamente convencido de que no lo pod\u00eda hacer mejor, no importa cu\u00e1ntos ensayos, y cuanto tiempo tuviese que dedicarle. La escena de \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb tiene, como sabemos, una letra de dram\u00e1tica intensidad: su esposa acababa de fallecer, en las primeras l\u00edneas del tango se encuentran dos sentimientos opuestos: el dolor de la p\u00e9rdida de su compa\u00f1era y el rencor por la indiferencia del mundo. Tucci recordaba detalladamente ese momento: \u201c\u00bfC\u00f3mo deb\u00eda comenzar la canci\u00f3n? \u2014se preguntaba Gardel \u2014 \u00bfcon expresi\u00f3n dolorosa? \u00bfcon un grito amargo? Gardel se dispone a hacer una primera prueba. Con un acorde del piano comienza su canto: \u00abSus ojos se cerraron\u00bb. Se detiene; calla por algunos segundos, dice desalentado: \u2014Est\u00e1 mal; no puede ser. Hay mucha sa\u00f1a. Debe comenzar con un sentimiento de congoja, no de rabia&#8230; Se sienta, la mirada perdida en el espacio quiere descifrar su enigma, de repente, como encendido por una s\u00fabita inspiraci\u00f3n, se levanta entusiasmado para recomenzar su canci\u00f3n: \u00abSus ojos se cenaron y el mundo sigue andando&#8230;\u00bbDeja de cantar otra vez&#8230;\u00a0 \u2014\u201cNo, no es lo, que quiero; no es lo que se requiere\u201d, ensaya solo, sin piano&#8230; Sus ojos se cerraron&#8230; repite y repite esa frase diez, quince veces; ataca fuerte, suave; como un rugido, como un lamento&#8230;, nada parece satisfacerle, descansan, cambia de tema en charla sorda;\u00a0 \u00a0despu\u00e9s de diez minutos sugiere Gardel otra prueba; Tucci da el primer acorde en el piano; canta las dos primeras l\u00edneas, y con un brusco adem\u00e1n se interrumpe diciendo: \u2014Dejemos de ensayar, probaremos ma\u00f1ana; quiz\u00e1 tengamos m\u00e1s suerte. D\u00eda tras d\u00eda el mismo tormento se repite; pas\u00f3 la semana, y el domingo de ma\u00f1ana decide hacer un nuevo ensayo, creyendo haber encontrado por fin un plan de interpretaci\u00f3n. \u00a1Todos esos d\u00edas hab\u00eda estado trabajando en esto sin conseguir el resultado anhelado! Seguramente como consecuencia de haber descansado un d\u00eda, y de levantarse bien reposado en la ma\u00f1ana, no tuvo dificultad en hallar, por fin, la interpretaci\u00f3n correcta al dramatismo del momento. La desaz\u00f3n que hab\u00eda estado consumi\u00e9ndole durante todos esos d\u00edas produjo por fin su ansiado fruto y en la primera prueba de esa ma\u00f1ana, casi sin esfuerzo, logr\u00f3 imprimir el sello de su arte a la canci\u00f3n que le hab\u00eda sido tan esquiva. Despu\u00e9s de hacer las debidas anotaciones y marcas, se dispusieron a ejecutar la pieza. Dec\u00eda Tucci, \u201cestos momentos hay que haberlos vivido para comprenderlos\u201d. Gardel ten\u00eda la virtud de ennoblecer la frase musical que momentos antes parec\u00eda trivial, y al vivir el artista el drama del personaje cantando, desde su privilegiada garganta brotaba un torrente de sonidos, ya en rugidos de intensidad dram\u00e1tica, ya en momentos de suplicante ternura. Su esplendorosa voz cubr\u00eda todos los matices emocionales de la canci\u00f3n; Gardel viv\u00eda esos momentos como una especie de verdad revelada, de un peque\u00f1o gran triunfo.\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f46cdf7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f46cdf7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-485e790\" data-id=\"485e790\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-348bbb1 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"348bbb1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"440\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/IMG_2748-edit-1024x440.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-6463 lazyload\" alt=\"\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/IMG_2748-edit-1024x440.jpg 1024w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/IMG_2748-edit-360x155.jpg 360w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/IMG_2748-edit-768x330.jpg 768w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/IMG_2748-edit.jpg 1280w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/440;\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8e73d7c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8e73d7c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b2fb403\" data-id=\"b2fb403\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f3d1c99 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f3d1c99\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Carlos Gardel en la escena de la muerte de su esposa Margarita y en la escena del tango \u201cSus ojos se cerraron\u201d, ambos del film \u201cEl d\u00eda que me quieras\u201d.<\/h6>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c6be501 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c6be501\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4190aa2\" data-id=\"4190aa2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5c728fb elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5c728fb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda en que se deb\u00eda grabar el tango, estaba preparada una peque\u00f1a orquesta en el estudio. La orquestaci\u00f3n hab\u00eda sido preparada \u00aba la medida\u00bb de los deseos de Gardel, siguiendo en sus m\u00ednimas gradaciones su plan de interpretaci\u00f3n. Hacen un primer ensayo. Se hacen algunas observaciones, algunas correcciones. Sigue en seguida un segundo, tercer y cuarto ensayo, y cuando llegan a la refinada perfecci\u00f3n, se da la orden de filmar la escena simult\u00e1neamente con la grabaci\u00f3n de la canci\u00f3n.<\/p><p>Los preparativos de la grabaci\u00f3n de \u00abSus ojos se cerraron\u00bb y la toma fotogr\u00e1fica de la escena, se suced\u00edan a paso febril. Por una raz\u00f3n no muy dif\u00edcil de comprender, las sesiones de grabaci\u00f3n musical de Gardel se ve\u00edan siempre atestadas de gente, y esos d\u00edas se daban cita, en el estudio, desde el presidente de la compa\u00f1\u00eda hasta el m\u00e1s modesto obrero. La orquesta hab\u00eda sido ubicada fuera del radio de visi\u00f3n de la c\u00e1mara. La alcoba en que Gardel cantar\u00eda su tango, estaba ya preparada e iluminada. El cuerpo ex\u00e1nime de Margarita, su esposa, yac\u00eda en su lecho de muerte. Se da la orden de toma. Comienza a rodar la c\u00e1mara. Se producen algunos momentos de completo silencio. Gardel, en el papel de un hombre abatido por el peso de su desgracia, da algunos pasos hacia la ventana, descorre la cortina y por algunos instantes mira sin ver nada. Se oyen levemente los ruidos del mundo exterior. Vuelve sobre sus pasos, murmura algo a su hijita&#8230; y surge entonces espont\u00e1neo su acongojado lamento&#8230; \u00abSus ojos se cerraron&#8230;\u00bb Y mientras deshoja la historia de su vida, el ambiente se inunda con las curvas tristes de la melod\u00eda, acentuada con acordes torturados, subrayada con ritmos insistentes, en esos minutos s\u00f3lo se oyen los acentos del tango; la gente ni siquiera respira; la magia de Gardel la ha embrujado; ha quedado aprisionada en la madeja de su relato; durante dos minutos gime, clama, suplica, como si se hubiese amalgamado en un R\u00e9quiem Criollo.<\/p><p>Los primeros instantes que siguieron a esta grabaci\u00f3n de \u00abSus ojos se cerraron\u00bb, fueron de completo, casi religioso silencio; todos temerosos de romper el exorcismo del momento, de pronto, como si fuera obedeciendo a una se\u00f1al, estall\u00f3 una ovaci\u00f3n indescriptible en aplausos, todos quer\u00edan felicitar a Gardel por su formidable interpretaci\u00f3n, y \u00e9ste, exhausto, pero feliz, sonre\u00eda agradecido, mientras trataba de recobrarse. Este fue el momento de su m\u00e1s grande triunfo, que super\u00f3 a todas sus otras interpretaciones pasadas y futuras. Aunque le quedaban todav\u00eda gloriosas jornadas en la interpretaci\u00f3n de las canciones de las pel\u00edculas en que estaba ocupado. Grupos de admiradores, llenaban el estudio comentando la excelsa labor del artista,\u00a0 aun las personas que no entend\u00edan espa\u00f1ol, hac\u00edan emocionados comentarios; cuando Tucci fue a felicitarlo, en la misma escena de su triunfo, lo encontr\u00f3 emocionado, todav\u00eda pose\u00eddo por la catarsis en que su interpretaci\u00f3n lo sumiera, recibiendo los elogios de Rosita Moreno, Reinhardt, Le Pera y los directivos de la Paramount. Al verlo, Gardel se levanta de su silla y noblemente, como queriendo compartir su triunfo con \u00e9l, abraz\u00e1ndolo le dice con voz entrecortada a Tucci: \u2014\u00a1Macanudo, Tucci, Macanudo! El gesto t\u00edpico de aprobaci\u00f3n que siempre acompa\u00f1aba estas palabras, qued\u00f3 omitido.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-25cb88c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"25cb88c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f3d4ee4\" data-id=\"f3d4ee4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-27ea99e elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"27ea99e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"362\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/20201006_173859-1024x362.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-6464 lazyload\" alt=\"\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/20201006_173859-1024x362.jpg 1024w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/20201006_173859-360x127.jpg 360w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/20201006_173859-768x271.jpg 768w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/20201006_173859.jpg 1280w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/362;\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7c9e1b4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7c9e1b4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9c9487d\" data-id=\"9c9487d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d2bcd26 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d2bcd26\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Grabaci\u00f3n de un musical de Gardel en el film \u201cEl d\u00eda en que me quieras\u201d con el estudio atestado de gente, desde el presidente de la compa\u00f1\u00eda hasta el m\u00e1s modesto obrero.\u00a0<\/h6>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a548b8f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a548b8f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-915ccba\" data-id=\"915ccba\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b8931f1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b8931f1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Lleg\u00f3 el d\u00eda de filmar la escena de las bodas de\u2014Julio Arg\u00fcelles y Margarita, (Carlos Gardel y Rosita Moreno) respectivamente, en el reparto de \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb; la puesta en escena hab\u00eda sido preparada para ese fin, el estudio exhalaba un aire de alegr\u00eda que daba al ambiente la sensaci\u00f3n de que las bodas no eran un simulacro de la pel\u00edcula sino nupcias de verdad. Carlos Gardel y Rosita Moreno se casaban&#8230; Asimilados a la ficci\u00f3n de la far\u00e1ndula, este hecho parec\u00eda real, y se sent\u00edan todos, invitados a la fiesta. Carlos y Rosita se casaban&#8230; y esto era una ocasi\u00f3n para festejos. Todo el mundo se aprestaba a celebrar el fausto acontecimiento; la orquesta para esa ocasi\u00f3n era mucho m\u00e1s numerosa que de costumbre, deb\u00edan acompa\u00f1ar a Gardel en la canci\u00f3n hom\u00f3nima de la pel\u00edcula, grabar la m\u00fasica de apertura y final, as\u00ed como tambi\u00e9n parte de la m\u00fasica de fondo, en un estudio aparte.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-06c5663 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"06c5663\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-27a68db\" data-id=\"27a68db\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8006dd4 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"8006dd4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"448\" data-src=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/boda-a-edit-1024x448.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-6468 lazyload\" alt=\"\" data-srcset=\"https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/boda-a-edit-1024x448.jpg 1024w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/boda-a-edit-360x158.jpg 360w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/boda-a-edit-768x336.jpg 768w, https:\/\/fundacioncarlosgardel.org\/wp-content\/uploads\/boda-a-edit.jpg 1280w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/448;\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7a4f809 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7a4f809\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-32271a5\" data-id=\"32271a5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3c6158e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3c6158e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Filmaci\u00f3n de la escena de la boda de Julio Arg\u00fcelles y Margarita (Carlos Gardel y Rosita Moreno).<\/h6>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c47a7b8 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c47a7b8\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-000a492\" data-id=\"000a492\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9a4836b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"9a4836b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Temprano por la ma\u00f1ana, se grab\u00f3 la m\u00fasica de fondo y una versi\u00f3n instrumental de \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb. Gardel se encontraba trabajando en el set lindero, y cuando dispon\u00eda de unos minutos, ven\u00eda corriendo al estudio donde estaba grabando la orquesta. El se deleitaba oyendo los ritmos de su canci\u00f3n, pensando que s\u00f3lo unos pocos d\u00edas antes bregaban impacientes con esta misma m\u00fasica y que ahora les parec\u00eda perfecta. Hipnotizado con su canci\u00f3n, se olvidaba por completo de que estaba filmando en otro estudio hasta que alguien ven\u00eda a decirle que Reinhardt requer\u00eda su presencia en el \u00abset\u00bb. Y sal\u00eda entonces Gardel precipitadamente, contento como un ni\u00f1o de escuela al o\u00edr la campana de terminada la clase; al llegar la hora del almuerzo, Gardel, Reinhardt, Le Pera y Tucci ocupaban una\u00a0 misma mesa, frente al estudio, la conversaci\u00f3n giraba en torno a las grabaciones. La placentera sonrisa de Gardel hablaba de su satisfacci\u00f3n, la cual naturalmente llenaba a Tucci de satisfacci\u00f3n. \u2014Tengo entendido \u2014le dice Le Pera sonriendo a Tucci, con una mirada oblicua\u2014 que la m\u00fasica de \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb est\u00e1 saliendo muy bien, que promete ser un ca\u00f1onazo&#8230; \u00a1Ya lo creo que s\u00ed!\u00a0 \u2014confirm\u00f3 Tucci sin ruborizarse por su inmodestia.\u00a0<\/p><p>Al volver al estudio, la orquesta estaba acomodada en el \u00abset\u00bb en que tendr\u00eda lugar la boda; hicieron un primer ensayo. Una vez m\u00e1s Gardel, super\u00e1ndose a s\u00ed mismo con su bella interpretaci\u00f3n, se anot\u00f3 otro triunfo, a los que ya los ten\u00eda acostumbrados. \u00abEl d\u00eda que me quieras\u00bb es una canci\u00f3n de car\u00e1cter l\u00edrico, rom\u00e1ntico; despu\u00e9s de la grabaci\u00f3n de su tango dram\u00e1tico \u00abSus ojos se cerraron\u00bb, se requer\u00eda un cambio radical para la interpretaci\u00f3n de esta canci\u00f3n, en ella, Gardel puso a prueba su versatilidad actoral con un resultado impecable, perfecto, exclam\u00f3 Reinhardt. Se tomaron dos grabaciones m\u00e1s, de reserva, pero ninguna pudo superar a la primera.\u00a0<\/p><p>Al reanudarse las actividades, a la ma\u00f1ana siguiente, se tom\u00f3 la escena en que Gardel levanta en brazos a su flamante esposa para entrar a la casa, y aqu\u00ed ocurri\u00f3 un divertido incidente, mientras llevaba a Rosita en brazos, Gardel tropez\u00f3 en el umbral de la puerta y ambos artistas cayeron al suelo; naturalmente, la primera impresi\u00f3n de los presentes fue de consternaci\u00f3n, todos corrieron para ayudarlos, pero al verlos que desde el suelo ambos se re\u00edan a carcajadas, comprendieron que no hab\u00eda pasado nada, y sumaron sus carcajadas al traspi\u00e9. Gardel trato de explicar, ruborizado, mientras se sacud\u00eda la ropa\u2014 Debo de haber tropezado&#8230; y para amortiguar la ca\u00edda y proteger a Rosita, ca\u00ed con ella todav\u00eda en mis brazos, felizmente no pas\u00f3 nada.\u00a0<\/p><p>Esa noche en su casa, hablando del c\u00f3mico incidente, Le Pera lo acicateaba bromeando y le dec\u00eda: \u2014No me explico c\u00f3mo pudiste caer. Esa chica no pesa nada, es una pluma. \u2014No, no fue el peso lo que me hizo caer \u2014aduc\u00eda Gardel como lo comprob\u00e9 cuando tuve que repetir la escena, \u201ces que tropec\u00e9, sencillamente. \u2014S\u00ed, tropezaste \u2014repet\u00eda Le Pera con iron\u00eda, un tanto picaresca; se levant\u00f3 Gardel y ret\u00f3 a todos los que segu\u00edan la broma sonrientes, \u2014Apuesto diez a uno \u2014prorrumpi\u00f3 exasperado\u2014 a que puedo levantar y llevar a cuatro de ustedes, \u00bfQui\u00e9n quiere jugar un d\u00f3lar contra diez? Todos los presentes corrieron fuera de la habitaci\u00f3n por miedo a que cumpla su amenaza y\u00a0 vuelva a tropezar.\u00a0<\/p><p>Para esta pel\u00edcula, Gardel hizo participar a Astor Piazzolla, con solo 14 a\u00f1os, en una peque\u00f1a escena en donde interpreta a un canillita. En una comida organizada para festejar la terminaci\u00f3n del film, Astor acompa\u00f1\u00f3 a Gardel con su bandone\u00f3n en el tango \u201cArrabal amargo\u201d. A\u00f1os m\u00e1s tarde en 1978, Astor recordar\u00eda, en una carta escrita a Gardel: \u201cJam\u00e1s olvidar\u00e9 la noche que ofreciste un asado al terminar la filmaci\u00f3n de \u201cEl d\u00eda que me quieras\u201d. Fue un honor de los argentinos y uruguayos que viv\u00edan en Nueva York. Recuerdo que Alberto Castellanos deb\u00eda tocar el piano y yo el bandone\u00f3n, por supuesto para acompa\u00f1arte a vos cantando. Tuve la loca suerte de que el piano era tan malo que tuve que tocar yo solo y vos cantaste los temas del filme. \u00a1Qu\u00e9 noche, Charlie! All\u00ed fue mi bautismo con el tango. Primer tango de mi vida y \u00a1acompa\u00f1ando a Gardel! Jam\u00e1s lo olvidar\u00e9\u2026\u201d.<\/p><p>Creo que haberles descripto de esta manera las escenas pone en evidencia el sentimiento, la pasi\u00f3n y el profesionalismo con que se viv\u00edan las filmaciones y describen, como pocas veces se ha mostrado, quien era Gardel, como ser humano y profesionalmente hablando.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><b><i>Walter Santoro<\/i><\/b><\/p><p>Basado en el libro de Terig Tucci \u201cGardel en New York\u00bb.\u00a0<\/p><div>\u00a0<\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUCESO N\u00b0041 || Podr\u00edamos afirmar que en sus \u00faltimos films: El d\u00eda que me quieras y Tango bar, Gardel puso evidencia qui\u00e9n era y qui\u00e9n ansiaba ser. Filmadas casi simult\u00e1neamente, entre enero y febrero de 1935, contaron con el mismo director, al igual que el equipo t\u00e9cnico y los mismos actores principales. Gardel exhibi\u00f3, enmascarados en la ficci\u00f3n, elementos importantes de su vida y de su personalidad. Gracias a que estas historias fueron narradas por uno de sus protagonistas, Terig Tucci, hoy, podemos conocer la cocina de las 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